viernes, 16 de mayo de 2008

El Molinero Aullador, de Paasilinna


Ser diferente no es malo. Aunque te digan lo contrario, una y otra vez. Formar parte de la masa, quizás, sea mucho más cómodo... Pero no tiene por qué ser lo correcto.

Ser diferento no es malo, pero siempre habrá quien te diga que sí.

El molinero aullador, como su propio nombre indica, aulla. Por las noches, y por el día. Cuando está triste y cuando está feliz. El molinero aullador es un muy buen tipo, pero ay, cometió un terrible e irreparable error: ser único, diferente, especial...

Pequeña gran elegía del autor finlandés a la peculiaridad, a la persona que luchar por ser como es, que se resiste a la masa, pese a las terribles consecuencias que su decisión, y su tozudería, puedan acarrearle... Que, siendo sinceros, son muchas y variadas... Entre ellas, la más terrible, verse privado de la libertad que a capa y espada defiende.

Héroe sin quererlo, como Cristo lo fue para los cristianos, o mis padres y mis hermanos para mí, se convierte en una especie de canto a la grandeza del hombre, por encima de la vileza de la sociedad. Amor, emoción, bravura y muchísima ternura son las señas de identidad de un libro encantadoramente encantador.

Sinopsis:
Gunnar Huttunen rechaza la normalidad, la mediocridad y la renuncia a los sueños. Cuando aparece en un pueblo de Laponia y decide poner en funcionamiento el viejo molino, los campesinos del lugar lo toman por un demente. Aunque, después, deberán rendirse a la evidencia del éxito de la empresa. Pero aquel extravagante individuo, capaz de encantar a los jóvenes del pueblo, revela un defecto que los hará reafirmarse en su primer diagnóstico: en los momentos de tristeza, Gunnar aúlla. Los campesinos lo encierran en un manicomio, pero nuestro héroe se batirá para defender su libertad. Con una original forma de casar sentido del humor y relato de aventuras, Paasilinna, un autor finlandés con millones de lectores en todo el mundo, sabe dar vida a la naturaleza, narrar con delicado amor, enmascarar su sátira corrosiva a la dificultad de distinguir entre quienes están enfermos y los «normales».

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué ganas de conocer a Paasilinna, en concreto este libro... a ver si lo encuentro en MX.
Me preguntas en el blog sobre autores argentinos, es difícil porque me gustan tantos, y además, no te conozco bien, pero bueno, me lanzo, Silvina Ocampo, lo que quieras, todo está bien.
César Aira.Roberto Arlt.Miguel Briante.Ricardo Piglia...
Y por supuesto, los de siempre, Cortázar, Borges, Gelman.
Mónica

El Bolsillo de Celia dijo...

me encantan tus análisis, dan ganas de salir corriendo a la libreria más cercana a encontrar los libros que relatas...

que ganas de soñar un rato al menos

On the road dijo...

No sabía que hubieras leído este libro. Me lo apunto: creo que me gustará.
En mi opinión, ser diferente es indispensable. Lo cual no quiere decir que haya que ser diferente haciendo ruido e intentando demostrarlo a cualquier precio.

ayleesh dijo...

Paasilinna el tinc pendent, em ve de gust el del deliciós suïcidi en grup, sempre que el veig a les lleixes de la feina m'entren ganes d'endur-me'l a casa, però clar n'hi ha tants... però és un d'aquests llibres que em criden pel títol
petons

ayleesh dijo...

sí, treballo a una llibreria. És una feina molt interessant però també et dic que està una mica idealitzada ;)

Rosana dijo...

Un día, no hace mucho lloré recordando injusticias de mi infancia. Además de llorar, pude gritar y me sobrecogí a mi misma oyéndome aullar como una loba herida. No se si soy diferente, pero comprendo muy bien al molinero. Eso sí, luego te quedas como Dios.

Anónimo dijo...

No he podido dejar comentario en el fotolog, está relleno, hay q apurarse...
Me gustó mucho el texto de allí, la pintura, esa vocación, con mayúscula, que describes, que los grandes artistas la reciben con los genes, como una bendición/maldición, pero que es determinante. Maravilla de obsesión. Y siempre pensé que las zapatillas de las bailarinas eran uno de los objetos más bellos del mundo. MONICA

Nina de Papuza dijo...

Otra vez estaba lleno el espacio para comentarios en tu fotolog, debe ser por la diferencia de horario -hay siete horas con Mx-, aunque me apure, quedo fuera...
Y bueno, te dejo aquí me rendida admiración por ese precioso texto ante la muerte... Comentas obras de arte con arte. Y reflexión. Me gusta mucho. Ah, soy Monica Sabba

Alicia dijo...

Últimamente me siento como el molinero aullador. Sólo espero que no me encierren en el manicomio...

Besos!